Elegir con cuidado

viernes, 18 de diciembre de 2015

Uno se acostumbra tanto a caminar solo, que ya olvida de mirar hacia los costados, y ver cuantas otras mentes solitarias hacen lo mismo.

jueves, 10 de diciembre de 2015

No me aterra morir, es más, incluso encuentro la muerte intrigante, misteriosa y adictiva. Lo que me aterra es el saber que existo, que soy algo, que vivo.
Da vueltas, y golpea, y cambia pero sigue igual, pareciera un tocadiscos viejo, reproduciendo siempre el mismo triste, y alegre y solitario vinilo.

lunes, 23 de noviembre de 2015

martes, 27 de octubre de 2015

Creo que sigo perdido

Uno nunca sabe. Vaguea, da vueltas, se pierde, cree que encontró el camino, pero solo se perdió en diferente dirección. Cree que quiere, pero no sabe que cree.
Se pierde de nuevo, yendo para arriba y para abajo, y para la derecha y la izquierda.
Cree encontrar las palabras adecuadas, pero ni las palabras saben que son, se mezclan entre ellas, se esconden detrás de las comas, pero no saben que ese escondite no sirve.
Y uno sigue sin saber, cree que sabe, pero sabe que no cree. O tal vez si, pero no cree en lo que sabe, y se deja llevar. Y por eso, vivo perdido.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Danzantes bajo la roja luna se asombran frente a los abismos,
 la luna tan bella y solitaria, 
casi como ellos mismos.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Que cosa preciosa la tristeza, un tatuaje oscuro, como ella misma. Fácil de esconder, con una prenda de ropa, o una sonrisa, pero está siempre ahí. Brilla e inspira los primeros días, atrapa, encierra y se guarda en uno mismo, el resto del tiempo. Con significados profundos, o sin significado alguno.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Mi futuro se cayó de alto y quedó medio lelo

Venía en línea recta, la carrera que quería, y nadie que me hiciera perder el rumbo. Pero algo falló. Los experimentos generalmente fallan, ¿seré uno? No creo. Pero igual seguí. Y no en línea recta, sino que empecé a dar giros y vueltas, y a perderme y encontrarme.

No me encontré. En realidad si me encontré, pero iba cayendo por un barranco, y ahí fue cuando mi futuro quedó medio lelo, ya casi se parece a mi. Caerse generalmente lastima, o deja marcas, lo digo por experiencia propia. Pero no fue así, dolió, pero no dolió. Ahora mi futuro no sabe que hace, y yo tampoco.
Dejé la carrera que creía que iba a ganar, aunque fuera muy larga, eso posiblemente me deje una marca. A quien pienso, piensa en otras cosas, y otro, a veces duele, y hasta capaz deje otra marca. Pero golpes son golpes, cicatrices en las manos, cerca del ojo, en el codo y hasta en los pies son las que tengo, ¿por qué no tener unas cuantas en el cerebro?. Así que voy a seguir, y como soy medio lelo, -y ahora mi futuro también- voy a seguir feliz, o intentar, hasta que me caiga de nuevo, supongo.

domingo, 17 de mayo de 2015

Casi termina en fuego

Hacía frío para estar parado bajo la lluvia, que cantaba, y me acompañaba con su melodía única, así que me tapé, y me escondí. Me escondí adentro mío, profundo, muy profundo, cerca de donde resuenan las ideas. No estoy seguro de qué tan profundo llegué, pero ahí dentro había un fuego, casi apagado, y tenía que ser prendido, pero no había con qué. 
Si, si había, mis ideas, esas que estaban por ahí cerca, dando vueltas. Algunas muertas, porque uno nunca les presta atención, otras un tanto más ruidosas, y otras jugando entre ellas. Agarré las que pude, pero antes de poder avivar el fuego, algo me agarró, me sacó de ese lugar cálido y me devolvió al frío de la lluvia.
Levanté la vista, para saber dónde estaba, y me vi en un espejo, pero no era yo, no me reconocí. Estaba muy escondido dentro mío, y me olvidé de como me veía en realidad. Y de mis ideas.

martes, 10 de marzo de 2015