Elegir con cuidado

domingo, 21 de diciembre de 2014

Here we are, 
two of us, 
like ships upong a winding river, 
and yet, somehow, we found each other 
like strangers, you and I
Like ships,
Over the Garden Wall

sábado, 20 de septiembre de 2014

Nunca quise creer en lo que llaman depresión. Pero tarde, y sin querer notarlo, me protejo bajo su abrazo.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Me asusta estar solo, me asusta no poder tener a alguien para abrazar. Pero soy incapaz de acercarme a alguien. Prefiero una tranquilidad compartida a una solitaria. Pero tengo miedo de abrirme a alguien. Quiero estar solo pero no lo quiero. Mi cabeza está en mi contra,

sábado, 23 de agosto de 2014

Solo somos guerreros caídos, en batalla, o en descanso. Siempre peleamos por algo, y casi nunca lo conseguimos. Pero no nos importa, sufrimos, peleamos, y seguimos avanzando. Somos vencidos otra vez,  por algo más fuerte, o por la existencia de la distancia, nos deprimimos, nos escondemos dentro de nuestra propia armadura y odiamos todo; pero luego de un tiempo volvemos al combate, porque sin eso, ¿qué seríamos? ¿Para qué viviríamos?

martes, 12 de agosto de 2014

Detrás de una sonrisa de todos los días, detrás de una duna, la oscuridad puede encontrarse (o no).

El desierto es el único lugar en el que me siento como en casa. Está completamente vacío, como yo, como todas las personas que conocí. Solo yo y la arena, solo yo y mis ideas. Debajo de la luz, o debajo de la oscuridad, lo que se encuentra detrás de la duna que bloquea nuestra vista, puede sorprendernos, pero seguirá siendo nada, perdida detrás de todo.
Algún día alguien me va a encontrar.

viernes, 25 de julio de 2014

La sombra de aquél lugar que desconocía lo golpeaba, y le hacía recordar que, en realidad, ya conocía éste sitio. No sabía que pensar, solo miraba hacia abajo, dejando que el viento le transmita aquella sensación de estar en frente de una bella sonrisa. De estar perdido, pero sabiendo en donde estaba.

sábado, 19 de julio de 2014

Bajo la densa niebla, el eco de sus pasos, hacia resonar su nombre. Los ladridos, de los perros, de fondo, nombraban sus errores, como si quisieran ser olvidados. Pero al pararse, debajo de la luz, se dió cuenta de que incluso su parte más oscura, su sombra, era parte de él.

martes, 15 de julio de 2014

Las ideas aplastan mi cerebro. Dejan atrapada a mi mente, dentro de si misma. Le hacen sentir que todo es nublado y no hay escapatoria, mientras le regala aires de que todo es posible. La confunde, me confunde y me pierde, me gana y me vuelve a perder. Se encripta, se aprisiona y no me deja ver.

viernes, 18 de abril de 2014

domingo, 30 de marzo de 2014

"Desde que los rostros de los hombres se volvieron hacia fuera, éstos se tomaron incapaces de verse a sí mismos. 
Y esa es nuestra gran debilidad. 
Al no poder vernos, nos imaginamos.
 Y cada uno al soñarse a sí mismo y ante los demás, quedó solo detrás de su rostro."
René Daumal

lunes, 3 de marzo de 2014

"En tu mente convergen los hilos que cuelgan de una gran mano de polvo. Ahí dentro los recuerdos, las sombras y el olvido son una misma cosa. Es tu amigo y tu adversario. Es tu hogar y tu perdición"

Y aún así, siendo nuestros propios títeres, y titiriteros, no somos capaces de controlarnos o elegir el final, ni los caminos de nuestra propia historia.

jueves, 13 de febrero de 2014

Mi mente vaguea por los pasadizos de mi cerebro. Escala paredes, disfrazadas de cortezas cerebrales. Corre por angostos pasillos, vestidos como neuronas. Salta sobre el espacio sináptico, creyendo que es un gran precipicio. Y se sienta sobre el hipotálamo, creyéndose un rey.
Pero solo vaguea, no es capaz de completar una sola idea. Pasea por allí, siendo el rey. Un espíritu condenado a pasar su vida ahí dentro. Sin rumbo, sin destino, solo recorriendo aquellos lugares, tranquilo, y silencioso.

lunes, 3 de febrero de 2014

 Aquella caja le causaba incomodidades, los sonidos dentro de ella no lo dejaban dormir, lo hacían temblar, no lo dejaban pensar. Solo le dejaba una idea en la cabeza, debía abrirla, para callar sus sonidos, para aclarar sus ideas, para conocer su interior.
 Es lo único que podía hacer, y lo hizo. Al tocar aquella caja de madera, sintió una fuerza que hace mucho había olvidado, recordó sonrisas, juegos y momentos de silencio. El cerrojo ya estaba abierto, esto fue extraño, ¿porque nadie debía abrirla si ya estaba abierta? Le presto más atención a las pequeñas inscripciones que al hecho de que ya estuviese abierta. La abrió, rápidamente, sin dudarlo, su interior lo tomó. Aquellas sonrisas, aquellos silencios, parecían tan reales. La muerte misma estaba allí dentro, en forma de recuerdo, en forma una fotografía. Todo inexistente materialmente, solo se encontraba dentro de su cabeza. Así, pudo acallar sus ideas, pudo descansar.