Elegir con cuidado

miércoles, 24 de julio de 2013

El reloj muere, el tiempo no

Volver a entrar a esa casa, después de casi seis meses, después de dejar de ser una "juntadita" para siete personas y ser una para seis. Lo primero que note al volver a entrar fue el antiguo reloj de pared que pertenecía a él. Colgado ahí, pero sin funcionar, muerto. Las balanzas estaban subidas, preparadas a bajar para que funcione y marque la hora como siempre, pero no fue así. Se extrañaron sonrisas suyas acompañadas al son de las campanadas del reloj